Apreciar los buenos momentos de mi vida

Antonio Damasio dice en La Contra de hoy:”Vivo ahora los mejores momentos de mi vida, porque he aprendido a apreciarlos”.

Qué es lo que hace que muchas veces en nuestra vida, incluso durante el mismo día, no sepamos apreciar todo lo bueno que me he generado a base de esfuerzo y pequeñas adversidades nos hagan caer en el más absoluto aturdimiento?

Hay una base biológica en todo esto. Nuestro cuerpo, como digo muchas veces, es una fábrica inmensa de hormonas, drogas naturales que hacen que nuestros estados de ánimo cambien innumerables veces durante un mismo día. Pero aparte de esa base biológica y única para cada individuo, está nuestra base “aprendida”, es decir:a partir de la información que le proporcionan los sentidos, nuestro cerebro elabora y reelabora a cada instante mapas visuales, auditivos, táctiles de nosotros y el entorno. Además, esos mapas se elaboran a partir de los sentimientos y emociones en los cuales nos han “entrenado”. A eso tenemos que añadir los mapas “culturales” propios de la sociedad en la que fuimos educados.

A través de toda esta información, la mente elabora un mecanismo de respuesta ante los “inputs” del entorno.
Os pongo un ejemplo: sabíais que el creador de “Snoopy” de niño estaba muy enfermo y no podía salir de su habitación y allí empezó a dibujar y a crear el personaje?

Toda la información que recibimos es almacenada en el inconsciente y Freud fue pionero en la investigación del mismo. La neurociencia en nuestros días está corroborando algunos de las teorías de Freud.

Pero volviendo al título del post de hoy y al ejemplo de Snoopy. Posiblemente no esté recibiendo los inputs o feedbacks que deseo o que espero. Posiblemente mi infancia no haya sido la más feliz del mundo, pero todo esto no debe de impedirme apreciar a cada instante los buenos momentos de mi vida. Eso me hará salir de la dura realidad (no puedo salir de mi habitación) y concentrarme en una tarea que sustituya (sublime, según Freud) esa carencia que tengo en mi vida (Snoopy). Como dice Damasio en la entrevista de hoy, citando a Eliot: “El tiempo pasado y el tiempo futuro, lo que podría haber llegado a ser y lo que ha sido, apuntan a un fin, que es siempre presente”.

Un truco: Haz una lista con todas las cosas buenas que tienes, y también una de los buenos momentos de tu vida. Léela cada vez que te sientas “hijo de un dios menor”.

Me despido esperando con afecto vuestros comentarios, y con una frase: El pasado ya pasó, el futuro nunca llega, lo único que tenemos es el presente. Actúa!

2 comentarios

  1. Lurdes

    Interesante entrada la de hoy. El día que pueda decir a los cuatro vientos
    ”Vivo ahora los mejores momentos de mi vida, porque he aprendido a apreciarlos” supongo que será cuando ya no me sienta hija de un dios menor tan a menudo como a ahora. Lo de hacer listas y más listas es una de mis virtudes ( aunque hay quien no lo ve así) una de mis favoritas es la que se titúla Mis Me gusta y en ella apunto todas las cosas que Me gustan de mi vida o de mis días . Un saludo

  2. Miguel Manríquez García

    Hoy se de ti, aprecio tu manera de ver el mundo. Prestame tus lentes para apreciarlo, aunque sea un poco, como tu lo haces.
    De acuerdo con lo que expresas, pero quiero decir que el pasado nos ha construído, con todos los ingredientes requeridos para ello. ¿ cómo digerir las recurrencias del pasado, en especial cuando los eventos dolorosos han sido crónicos? Se que poniendo en práctica los recursos(resciliencia) y el vivir día a día, pero……..reaparecen las vivencias que una y otra vez provocaron dolor….¿cómo dejar de sufrir, ser influído por lo pasado?

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