¿Crees o temes?

Muchas veces decimos que “el pasado ya pasó, el futuro nunca llega, lo único que tenemos es el el presente”. Muy claro, contundente y cierto. Pero esta frase se refiere a la acción, al momento en que tenemos para actuar de forma diferente y obtener resultados diferentes.

Mi presente está conformado por las situaciones que viví en el pasado. Dichas situaciones conformaron mi personalidad, y esto me hace creer o temer en mí. Si creo en mí puedo actuar sin problemas, manejar mis niveles de estrés, confrontar asertivamente, en definitiva, si tengo una autoimagen de mí mismo lo suficientemente valorada, puedo manejarme con “normalidad” en un mundo, a todas luces, caótico.

Sin embargo, notamos que cada vez más hay gente que no puede manejar su “realidad”, son personas que han tenido situaciones en su vida que las han convertido en temerosas, están paralizadas por los miedos que produce el no creer en sí mismas.

La sociedad no ayuda mucho en este sentido, ya que el discurso de los políticos, de los economistas, en definitiva, del poder que dan los medios económicos y plataformas mediáticas, nos “venden” siempre lo mismo, con diferentes nombres. Se crean, por arte de magia, nuevos paradigmas, nuevos enemigos, nuevos apocalipsis que no hacen más que fomentar el temor al futuro. Y si tengo temor por mi futuro, cómo no he de tenerlo por mi presente? Si no es deseable lo que viene, tendré que prepararme para lo no deseable, en lugar de trabajar para lo deseable…

Dice Martín Caparrós, en La Contra de hoy : “Mi aprendizaje básico ha sido entender como cultural casi todo y por tanto no dar nada por sentado”. Os recomiendo que la leáis, es clarificadora en cuanto a los nuevos paradigmas que intentan vendernos.

Yo te aconsejo: No des por sentado nada, trabaja contigo mismo, echa de tu mente “lo aprendido”, encuentra tus verdaderas habilidades, re-conócete, cree en ti mismo y trabaja, desde el creer en ti en tu presente. Recogerás los frutos rápidamente.

Espero con afecto vuestros comentarios.

4 comentarios

  1. Sara

    Yo creo que uno de los grandes errores de la humanidad es no saber aplicar el “carpe diem” correctamente. La gente lo interpreta desde el punto de vista del disfrute y algunos sin tener en cuenta si pisan, una o dos cabezas. Y creo que si no se piensa en el futuro, no se vive el presente correctamente. No se trata de obsesionarse con él, porque puede que no le vivamos, sino de prepararlo en el presente.
    Los alumnos no son conscientes de ese futuro cuando no estudian o cuando estudian, pero poco. Sin embargo la gente es pseudoconsciente del futuro cuando se embarca en una relación, que gracias al pasado contruye con los miedos, que le impiden disfrutar del presente.
    Al futuro no hay que tenerle miedo, solo hay que tener miedo a lo que conocemos, el presente…y ese hoy en día da mucho miedo, porque nos indica un futuro inmediato no precisamente de color de rosa…y nuestro trabajo (de nuestros políticos y medios) debiera ser impedirlo….
    Y como decía mi abuela: tienes miedo de las hormigas, pero te tragas a los elefantes…

    Un saludo,

    Sara

  2. D.G.B.

    Estimado Salomón:

    CREO

    Es algo tan simple como que el temor es una reacción “animal”, que viene bien ante determinadas situaciones. El problema es que extendemos el temor a situaciones en el que no tienen sentido: ¿cómo vas a tener temor de una situación futura, no conformada, aunque pueda suponer un gran mal?

    El futuro no es más que la respuesta a los actos de nuestro pasado y presente, pero dado que el presente es nuestro campo de actuación, cualquier modificación en nuestro presente afecta directamente a nuestro futuro, por lo que este cambia, al no ser conformado.

    En resumen, ¿porqué te vas a preocupar por los problemas que están fuera de tu alcance (ya que no puedes variarlos: la situación de tu empresa, el posicionamiento de tu Gobierno…) si no tienes manera de variarlos? Podrás intentar prepararte para el problema futuro, pero no debería quitarte el sueño.

    El temor hay que guardarlo cuando vas por un callejón oscuro y te sigue alguien que “sí que te quita el sueño”, ya que es algo latente de nuestro instinto animal y es útil (nos ha hecho sobrevivir), pero sólo debería estar para eso.

    Saludos cordiales.

  3. Estimado D.G.B.,

    Muchas gracias por tu comentario. Llevas razón en lo que dices de la reacción “animal”. Creo que ya lo he comentado en otros posts, pero lo aclaro de nuevo:
    Nuestro cerebro está programado para evitar las situaciones de peligro, pero no se ha acostumbrado a nuestra vida moderna. Es decir, antes había muchos más peligros para los cuales teníamos el aviso de nuestro cerebro (animales al acecho, caminos llenos de asaltantes, etcétera), pero ahora la respuesta es desmesurada para nuestros tiempos. El cerebro envía la misma cantidad de adrenalina que enviaba cuando a nuestros antepasados les atacaba un animal, que la que envía actualmente ante la recepción de una carta de Hacienda o una factura desmesurada de nuestra compañía de móviles….
    Esta reacción es una de las causas por las cuales estamos estresados…. una respuesta maximizada de nuestro cerebro.
    Recibe un afectuoso saludo

  4. Great inshgit. Relieved I’m on the same side as you.

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