Decisiones

Había una vez, un matrimonio con un hijo de diez años y un burro.
Decidieron viajar, trabajar y conocer mundo. Así, se fueron los tres con su burro
Al pasar por el primer pueblo, la gente comentaba: Mira ese chico mal educado! Él arriba del burro y los pobres padres, ya grandes llevándolo de las riendas!. Entonces, la mujer le dijo a su esposo: No permitamos que la gente hable mal del niño, así que el marido lo bajó y se subió él.
Al llegar al segundo pueblo, la gente murmuraba: Mira qué sinvergüenza ese padre! Deja que la criatura y la pobre mujer tiren del burro, mientras él va muy cómodo montado en el animal!. Entonces, tomaron la decisión de subirla a ella al burro mientras padre e hijo tiraban de las riendas. Al pasar por el tercer pueblo, la gente comentaba: Pobre hombre! Después de trabajar todo el día, debe llevar a la mujer sobre el burro! Y el pobre hijo? ¡qué le espera con esa madre!.
Se pusieron de acuerdo y decidieron subir al burro los tres para comenzar nuevamente su peregrinaje.
Al llegar al pueblo siguiente, escucharon que los pobladores decían:¡Son unas bestias, más bestias que el burro que los lleva! van a partirle la columna al pobre animal!
Por último, decidieron bajarse los tres y caminar junto al burro, pero al pasar por el pueblo siguiente no podían creer lo
que las voces decían sonrientes:
¡Mira a esos tres idiotas: caminan, cuando tienen un burro que podría llevarlos!

Cómo ilustra esta cuento popular, SIEMPRE habrá gente dispuesta a criticarte, sea cual sea la decisión o el camino que emprendas. Por ello, te recomiendo que elijas la decisión correcta para ti, independientemente de los deseos de los demás. Busca tu centro, el bueno para ti (sin hacer daño a los demás). No hagas caso a las etiquetas que te han colocado, a las expectativas que los demás pusieron en ti y, fundamentalmente, no cedas ante el chantaje emocional al que todos, lamentablemente, estamos expuestos.

Tu vida es solamente tuya, y la vives solamente tú. Elige de acuerdo a tus verdaderos, íntimos y certeros deseos.

4 comentarios

  1. Sunsi

    Dentro de nada… Exactamente el miércoles uno de septiembre.

    Las playas ya no están abarrotadas, llevo unos días viendo a mis compañer@s de trabajo por las calles, niñ@s con mochilas nuevas colgadas y con cara de alegría, oigo a padres y madres hablando sobre el “cole”. Se respira un aire diferente. La vuelta al cole ya está aquí.

    Os deseo un buen curso escolar lleno de alegría, positivismo y entusiasmo.

    Y, recordad, “Si se trata a un hombre como lo que es, seguirá siendo lo que es; si se trata a un hombre como él puede y debe ser, llegará a ser lo que puede y debe ser.” (Goethe).

    Un abrazo

  2. Cristina E

    Ya había leído este cuento alguna vez pero no lo recordaba xD Me parece que tiene mucha verdad, resulta difícil no preocuparse por lo que los otros van a decir o pensar si te apartas un poco (o mucho) de las expectativas que ponen en ti, especialmente en expectativas que se dan tan “por supuestas” que ni se plantean…y cuando luego quieres romperlas es una hecatombe. Aunque creo que la mayoría de veces no tan grave como una se imagina desde el miedo.

    Gracias por escribir :)

  3. Anna C.

    genial como siempre. Sabes que en estos días, cuando me ha faltado un poco el aire me he puesto a leer escritos tuyos? me han ayudado, de verdad que sí.

  4. Me he paseado por tu blog y me ha llamado la atención, especialmente, la “Parábola india”.

    “Me siento como si tuviera dos lobos peleando…”

    Me ha hecho reflexionar y, según mi opinión, creo que lo importante es aliarnos con el lobo enfadado. Lo que quiere es protegernos y avisarnos. Su intención es protegernos. Sólo debo prestar atención al mensaje que quiere transmitirme.

    Un abrazo

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