Después de las vacaciones

 

Las vacaciones son positivas porque nos permiten tomar distancia de los problemas cotidianos, pero he de decirte que, si tomas las vacaciones para “escapar” de los problemas… lamento comunicarte que tus problemas: o bien viajarán contigo, o bien te estarán esperando cómodamente en tu casa para agobiarte a tu regreso.

Lo óptimo, siempre, es “confrontar” las situaciones, hacer frente a las dificultades cotidianas y buscar soluciones, puntos de vista diferentes.

Te doy algunos truquillos:

1) Olvídate de TU solución: Si quieres ayudarte y ayudar a los demás, NO tengas nunca una solución en tu mente. Si la tienes, difícilmente resistirás la tentación de “imponerla”, y no serás receptivo a escuchar las opciones del otro.

2) Abre caminos de exploración. Plantea preguntas abiertas que estimulen al otro a cuestionarse cosas y explorar caminos. Deja que sea el otro quien hable la mayor parte del tiempo. Haz una escucha activa.

3) No te mojes. No des “tu” solución. No dejes que te carguen con la responsabilidad de las decisiones. Insta a que se tomen decisiones consensuadas.

4) Ten paciencia. Puede que el otro esté bloqueado y le cueste encontrar soluciones. El camino puede ser largo, así que paciencia.

5) Actúa con empatía. Muchas veces, no se necesitan soluciones concretas, sino consensuadas y que generen nuevos espacios para los involucrados… crear espacios donde todos se sientan aceptados,escuchados y queridos es casi siempre la mejor solución.

Aplicas otras técnicas? Crees que las que menciono te ayudarían? Espero tus comentarios.

4 comentarios

  1. Cristina

    Interesantes consejos :) Gracias por compartirlos.

  2. Eduardo

    Yo aplico la técnica de respirar profundamente.

  3. Pablo

    Aparte de lo que tú mencionas, yo salgo a correr. Gracias!

  4. Marta

    Gracias por tus consejos, los aplicaré, porque yo me pongo muy nerviosa cuando tengo algún problema.

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