María Montessori

En 1896, María Montessori se licenció como médico, convirtiéndose en la primera doctora italiana de la historia. Empezó su trayectoria profesional en el campo de la psiquiatría, dedicándose a niños con retraso mental. Era tal su vitalidad y creatividad que logró crear un método de enseñanza y estimulación que permitía a esos niños aprobar los exámenes oficiales italianos!

El revuelo que provocó a principios de 1900 fue tan grande que decidió orientar su trabajo hacia niños sin necesidades especiales. El principio básico de su método consiste en que los niños QUIEREN APRENDER, pero hay que enseñarles de una forma natural: con estímulos propios de la edad y sobre todo, con libertad y creatividad, motivando a cada niño de acuerdo a sus habilidades propias.

Imaginaros!, a principios del siglo pasado, los profesores de las escuelas Montessori no eran las figuras dominantes de antaño (y actuales ), sino que permitían al niño expresar sus gustos y preferencias. Las aulas eran alegres, con elementos para jugar y aprender…el resultado era espectacular: los niños aprendían rápido y no había fracaso escolar.

Evidente, los políticos se aprovecharon de este espectacular avance: Benito Mussolini apoyó la construcción de una red de escuelas Montessori, pero para utilizarlas para desplegar su retórica fascista. Montessori se opuso y el Duce cerró todas las escuelas, como también Hitler lo hizo en Alemania. Montessori se exiló en Barcelona, pero una vez más tuvo que huir, esta vez  de la persecución de Franco. Durante la segunda guerra mundial, Montessori vivió en la India, y cuando terminó la contienda, se estableció definitivamente en Holanda, donde falleció en 1952.

Actualmente existen escuelas Montessori en muchas ciudades del mundo, impulsadas por educadores que saben que, escuchando, observando y utilizando el inmenso potencial de los niños, se consigue una educación más humana, flexible, creativa y se consiguen resultados más efectivos y rápidos.

Todos nosotros estamos, en realidad, embarcados en el mismo barco. Nos preguntamos innumerables veces al día cómo podríamos hacer que las cosas fueran más fáciles. Montessori tenía razón: observándonos, eschuchándonos y compartiendo nuestra parte más bella y que siempre coincide con la expresión y el compartir de nuestras fortalezas y habilidades.

Montessori no se rindió ante las adversidades y persecuciones. Mi deseo es que, como María Montessori, no te rindas ante las dificultades cotidianas, a que expreses con seguridad tus habilidades y ,te comprendan o no, te critiquen o no, y/o parezca que te estás quedando solo/a, continúes con la hermosa tarea de seguir creciendo y expresándote con creatividad y libertad.

Adelante, siempre adelante!!

3 comments

  1. Cristina E

    Qué interesante, no conocía la historia de esa mujer…como siempre, un placer leerte. Gracias!

  2. Realmente un gran ejemplo el de María Montessori, de lucha y de humanidad. Gracias por el artículo. Jesús.

  3. gossen

    Señor Salomon en primer lugar muchas gracias por su excelente blog y tambien gracias por dejarnos participar, no es corriente encontrar un espacio bien moderado como el de usted en el que cunde el respeto y el buen hacer.
    En el siglo XXVII existió un pedagogo al estilo de Maria Montessori llamado Jean Comenius, antes tambien los hubo y despues, y actualmente tambien hay muchos, pero como siempre todo aquella empresa buena que uno quiera hacer sera siempre cortada por las fuerzas del mal

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