La violeta valiente

Hoy quería compartir con todos vosotros un hermoso cuento de Khalil Gibrán (1883-1931), el famoso poeta libanés, con una historia personal bastante compleja y de desarraigo, que prometo contarosla en otro momento. He hecho una adaptación del mismo, aquí va….

La violeta valiente

Había en un bosque solitario una bonita violeta que vivía, satisfecha, entre sus compañeras.
Cierta mañana, alzó su cabeza y vio una rosa que se alzaba, por encima de ella, radiante y orgullosa.
Gimió la violeta diciendo:
- Poca suerte he tenido entre las flores. Humilde es mi destino! Vivo pegada a la tierra y no puedo levantar mi cara hacia el sol como lo hacen las rosas!
Y la Naturaleza la oyó y le dijo:
- Qué te ocurre, hijita mía? Las vanas ambiciones se han apoderado de ti?
- Te suplico, oh Madre Poderosa -dijo la violeta-, que me transformes en rosa, tan siquiera por un día.
- No sabes lo que estás pidiendo -respondío la Naturaleza-. Ignoras los infortunios que se esconden tras la apariencia de las grandezas.
- Transfórmame en una rosa esbelta -insistió la violeta-. Y todo lo que me acontezca será consecuencia de mis propios deseos y aspiraciones.
La Naturaleza extendió su mágica mano y la violeta se transformó en una rosa suntuosa.
Y en la tarde de aquel día, el cielo se oscureció y vientos y lluvias devastaron el bosque. Y los árboles y rosas cayeros abatidos. Solamente las humildes violetas escaparon de la tormenta.
Y una de ellas, mirando alrededor de sí, dijo a sus compañeras:
- Mirad, hermanas, lo que la tempestad hizo de las grandes plantas que se levantaban con orgullo e impertinencia.
- Nosotras nos apegamos a la tierra -dijo otra-, pero escapamos a la furia de los huracanes.
Y dijo una tercera: – Somos pequeñas y humildes, pero las tempestades no pueden con nosotras.
Entonces, la reina de las violetas vio a la rosa que había sido violeta, extendida sobre el suelo, como muerta. Y dijo: – Ved y meditad, hijas mías, sobre la suerte de la violeta ilusionada por su valentía, Que su infortunio les sirva de ejemplo!
Y oyendo esas palabras, la rosa agonizante se estremeció y apelando a todas sus fuerzas, dijo con voz entrecortada:
- Oidme, hermanas satisfechas y seguras. Ayer era como vosotras, humilde y segura. Más la seguridad que me protegía también me limitaba. Podía continuar viviendo como vosotras, pegada al suelo, hasta que el invierno me envolviera con su nieve y me llevase hasta el silencio eterno, sin los secretos de las glorias de la vida, más allá de lo que conocer y que innumerables generaciones de violetas jamás conocieron desde que hubo violetas en el mundo.
Pero escuché, en el silencio de la noche, y oí al mundo superior decir a este mundo: “El objetivo de la vida es alcanzar lo que hay más allá de lo que se ve”. Pedí entonces a la Madre Naturaleza (que no es sino la exteriorización de nuestros sueños invisibles) que me transformara en una rosa. Y la Naturaleza en su bondad accedió a mi deseo.
Viví una hora como una rosa. Viví una hora como reina. Y ví el mundo con los ojos de una rosa.Y escuché la melodía del éter con los oídos de una rosa. Y acaricié la luz con los pétalos de una rosa. Puede alguna de vosotras decir que ha sentido la honra que he vivido yo?
Muero ahora, llevando en el alma lo que el alma de violeta alguna jamás experimentó. Muero sabiendo lo que hay más allá de los horizontes estrechos en que nací. Y este, para mí, es el objetivo de la vida.

Os gustó?
A veces, es duro y doloroso salir de nuestra zona de comodidad y atrevernos a romper nuestras limitaciones, pero a su vez es sencillamente maravilloso, gratificante y generoso hacerlo, por tí y por todos!!
Te deseo una feliz y positiva semana, y que cada día de tu vida sepas romper con las limitaciones que te impiden ver, sentir, oler, escuchar con los verdaderos sentidos: los que se adquieren trabajando para y por una autoestima equilibrada.

15 comentarios

  1. davidGmuns

    Fántastico! Conmovedor!… Esta historia es un claro ejemplo de las limitaciones interiores que nos impiden crecer para convertirnos en aquello que realmente somos…

    Cómo alguien dijo en su día (tal vez el Che, la Pasionaria o Emiliano Zapata): “Prefiero morir de pie que vivir siempre arrodillado”

    Un abrazo!

  2. ¡Muy interesante!

    incita a meditar y también al debate.
    ¡mucha tela tiene este vestido!

    tanta que permite hacer otros vestidos con
    los pliegues de este.

    un salduo cordial.
    JoGa.
    .

  3. Lina

    Querido salomon , todo lo que mandas es interesante ¡ Mil gracias ¡ Un abrazo

  4. Raul

    Hola Salomón,

    un cuento bonito y con una buena lección en sus líneas.

    Gracias por compartirlo!

  5. Patricia

    Que dificil resulta muchas veces salir de la zona de comodidad y que gratificante es ser valiente…

  6. Jo Ga

    ¡Hola! Salomon:

    ¡gracias! por estimularme a pensar con esta conmovedora historia
    de la sencilla flor que deseó ser una hermosa rosa.

    disfrutar, lo he disfrutado
    y hasta me ha obligado a reflexionar.
    cosa que por otro lado me gusta.

    y como también me gusta debatir, pues me dispongo a hacer unos comentarios.
    y me gustaría, claro está, conocer otras opiniones.

    emociona la breve historia de la “violeta valiente”.
    y puede que más de uno después de leerla, llegue a pensar
    que es bueno desear una transformación para sentirse
    “superior” aunque cueste la vida.

    no conozco donde residía el autor de dicho cuento pero tenía entendido
    que las violetas son de los prados.
    y las orquídeas y no las rosas son de los bosques.
    pero un cuento, cuento es.

    lo que cuenta es lo que se desea trasmitir.

    me recuerda el chiste de aquel que se estaba ahogando, por ser un atrevido y meterse
    donde no tocaba fondo ( sin saber nadar )
    y en tono de desafío, cada vez que asomaba la cabeza
    después de un buen sorbo de agua salada,
    decía: —te voy a tragar entero, mediterraneo.

    entonces me detengo en la frase final:
    ……………………………………………………………………………
    “Muero ahora, llevando en el alma lo que el alma de violeta alguna jamás experimentó.
    Muero sabiendo lo que hay más allá de los horizontes estrechos en que nací.
    Y este es el objetivo de la vida.
    …………………………………………………………………………….

    La violeta ambiciosa reniega a su condición y a su “gente”
    y se posiciona en un lugar que por su naturaleza
    no fué pensado para su género.
    Y encima les humilla diciendo que ellas serán siempre inferiores.

    Aplicando el asunto a los humanos, diría
    que si bien es bueno crecer y desarrollarse; progresar y triunfar en la vida.
    Y en estos momentos de crisis ser valientes y emprendedores,
    ya que sin riesgos no hay posibilidades de sobrevivir, ni de triunfar;
    es bueno permanecer humildes reconociendo nuestra condición
    de humanos imperfectos para así evitar ser humillados innecesariamente,
    y esforzarnos por ser modestos, para no abarcar más allá de lo que no podemos
    gestionar y así evitar una muerte prematura.

    Este cuento pone bien de manifiesto, que la vida vale más que la presunción.
    Personalmente prefiero ser ” perro vivo, que león muerto “.

    Ahora bien, como somos libres, ni obligo, ni me puede nadie obligar a escoger.

    Triste objetivo de la vida, el que nos propone el autor del cuento.

    ¿No es bueno desear vivir una vida guiada por el sentido común y el juicio sano,
    reconociendo que la realización y la felicidad en la vida están en lograr
    alcanzar la madurez y una buena conciencia,
    respetando la naturaleza de los demás, cultivando las cualidades que dignifican
    e intentar superarnos manifestando aprecio por la vida que se nos ha dado?

    un abrazo
    JoGa.

  7. Tamise

    Me ha encantado el cuento.Soy alguien que salgo de mi zona de comodidad intentando romper mis limitaciones.es raro pero super gratificante.algunas veces asusta,algunas veces complace! es necesario hacer!

  8. T.

    Salomon,espectacular el cuento y la reflexion!

  9. Javier

    Salomon, me ha traído a la mente el ‘Mito de la Caverna’ de Platón.

  10. Daniel

    Emotivo cuento, hay veces que un cuento que parece simple, te hace pensar en lo complicado que, a veces,hacemos nuestra vida. basta con arriesgar y salir de la mierda donde estamos.

  11. Ramón

    En las organizaciones deberíamos saber motivar para lograr lo mismo que la violeta.

  12. Julio

    Desde Uruguay te mando un reconocimiento por el cuento.Gracias por dedicarnos tu tiempo.

  13. Miranda

    Estoy en China de paseo, intentando olvidar una experiencia mala en mi vida. Una amiga me ha mandado el cuento. Esto de internet, o sea, que me ha ayudado mucho.

  14. P.G.

    Muchas gracias por el cuento Salomon. Realmente Khalil Gibrán siempre estará de actualidad, a pesar del tiempo.

    Un abrazo.

  15. Aqui las violeatas la mayoria de ellas estaban bien con llo que era, asi q ahoi no hay problema , mientras q una de ellas queria decir rosa, a mi me pareceq si hay alguna persona que desea ser algo distinto creo que por ese deso intenso se puede lograr a alcanzar como si la naturaleza se pusuera a nuestro favor, claro esta, asumiendo la consecuencia de nuestros deseos. En esta metafora se conocian de ambos lados las fortalezas y limitaciones y creo es un punto de arranque muy bueno. Lo demas son variaciones que dependera si acogemos o rechazamos. La violeta que quiso ser rosa lo logro y creo eso al fina fue su satisfacción.

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