Las fauces del dolor

 

“Para llegar a ser sabio, es preciso querer experimentar ciertas vivencias, es decir,meterse en sus fauces. Eso es, ciertamente, muy peligroso; más de un sabio ha sido devorado al hacerlo”.

Friedrich Nietzsche

Me llamó poderosamente la atención esta frase, ya que es muy cierta. En psicología positiva hay una regla que llamamos fundamental y dice: Utiliza todo para tu propio avance. Parafraseando a Nietzche, es natural que querramos experimentar el máximo de vivencias posibles. El probar, investigar, intentar, es algo propio del ser humano. A veces en ese experimentar, nos metemos en sitios peligrosos, en donde podemos ser devorados por la propia intensidad de la vivencia  que estamos experimentando. A pesar de ser “sabios” (querer investigar, saber qué se siente haciendo esto o lo otro), somos engullidos por la misma experiencia y nos “perdemos” en ella y no sabemos cómo salir. Es aquí cuando las excusas de “yo puedo con esto”, “mañana”, “cuando hable con” y miles de otras aparecen y, nos autoengañamos creyéndolas, cuando sabemos que NO lo haremos.

Como dije, en Psicología Positiva decimos: Utiliza todo para tu propio avance. Por eso, a pesar que no me gusta “quién te devoró”, te aconsejo que, ya que estás ahí, lo utilices para descubrir qué sucesos te llevaron hasta allí, en qué momento no pudiste controlar más la situación y la situación te “devoró”, en definitiva, que entiendas qué mecanismos actúan como detonantes para que estés ahí. A partir del “darme cuenta” se produce el entendimiento y sabes que herramientas usar para no caer nunca más en las fauces del dolor.

En los seminarios que imparto se habla de todo ello. Son herramientas que te permiten experimentar sin peligros, arriesgarte sin miedo al dolor, sentir que se puede vivir una vida diferente, en donde el dolor es simplemente un síntoma de que algo no va bien en tu vida y que lo único que quiere indicarte es eso: si te haces daño y no sabes por qué te lo haces, acabarás siendo “devorado” por las fauces del dolor. Llama al “monstruo” como quieras: depresión, ansiedad, alcohol, drogas, dependencia emocional, anorexia, bulimia, vigorismo, enfermedades varias… da igual, en el fondo, todos te llevan al dolor.

Son tres seminarios, diferentes, dirigidos a públicos diferentes, con un sólo común denominador: no dejarse tragar por las fauces del “monstruo”. Toda la info la tienes en:

piensaenpositivo.com/estudiando-conmigo

Espero verte en alguno de ellos. Hasta pronto!!

 

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