Una nueva masculinidad (I)

Los hombres fuimos educados, generalmente, para NO permitirnos mostrar nuestros sentimientos. Esto nos ha llevado a un colapso mental y emocional. La sociedad de hoy nos pide un cambio, pero no nos da las herramientas necesarias para llevarlo a cabo.

Sabíais que de 100 personas que acuden a terapia, 80 son mujeres y 20 hombres?. De esos 20 hombres, 10 vienen por su propia decisión y los otros impulsados (o de la mano) de una mujer. Cuando llegan, además, están enfermos, deteriorados, sufriendo. Las mujeres buscan terapia para cambiar, los hombres porque necesitan ayuda, necesitan salvar su vida.

Antes de llegar a ese estado han hecho oídos sordos, ojos ciegos y corazón cerrado a una variada serie de síntomas físicos y psíquicos.

Las consignas con las que se nos educó dicen que un “verdadero” hombre no debe sufrir, ni lamentarse, ni aflojar. Nos han hecho sospechar que los sentimientos son “cosa de mujeres” y que mostrarlos es un síntoma de debilidad. Entonces optamos por ignorar señales de que algo debe de cambiar en nuestras costumbres,  hábitos de trabajo y de relación familiar o afectiva, para que nuestra vida sea más auténtica.

Generalmente los hombres suelen quedarse y persistir en el intento de responder a las exigencias aprendidas, hasta que algo en su cuerpo o mente deja de funcionar. El cuerpo habla (el estrés, los infartos, las úlceras).

No es fácil restaurar este precioso instrumento (que además resulta la casa de tu energía positiva), por eso un paso importante y necesario en el replanteo de la cuestión masculina es prestar atención a los síntomas físicos y psíquicos, incrementando el contacto con las propias emociones y sensaciones y aprender a decir “No quiero” o “No puedo”.

Para todos aquellos que viven en ese dilema (mostrar mi sentimientos – no mostrarlos) van los siguientes pensamientos:

Reír es arriesgarse a parecer un tonto. LLorar es arriesgarse a parecer un sentimental. Buscar al otro es arriesgarse a comprometerse. Expresar los sentimientos es arriesgarse a ser rechazado. Exponer los sueños ante una multitud es arriesgarse a ser ridículo. Amar es arriesgarse a no ser correspondido. Avanzar ante obstáculos es arriesgarse a fracasar.

Pero se deben de correr los riesgos porque el peligro más grande en la vida es no arriesgar nada. La persona que no arriesga nada no hace nada, no tiene nada, no es nada. El que no arriesga no puede aprender, sentir, cambiar, crecer ni amar. Sólo es libre la persona que se arriesga.

Arriesgarse tiene que formar parte de tus acciones cotidianas. Si sigues ocultando tus emociones, si sigues mostrándote fuerte y con la actitud de “yo puedo con todo”, llegará, con total seguridad, el momento en que te “romperás”. LLegado este momento, se hace complicada (que no difícil) la recuperación.

Me comprometo a continuar con este post  y esta línea de artículos para todos los que queremos cambiar. De momento, si estás comprometido contigo mismo, este post te gustará: http://piensaenpositivo.com/a-que-esperas/. Si estás en paro, estos posts te pueden interesar: http://piensaenpositivo.com/crisis-claves/  y  http://piensaenpositivo.com/cansado-crisis/ y si no estás en el paro, pero te preocupa la situación actual, este post te da algunas claves para definir por donde van tus emociones: http://piensaenpositivo.com/crisis-actitud/

Mucha información? Lo siento, nadie dijo que la realidad se pudieran definir según la herramienta, muy utilizada ahora, de escribir artículos que den las “3 claves para…” No es mi estilo, de nuevo lo siento…para que haya “brotes verdes” en tu emocionalidad dañada, tienes que dedicarte tiempo, reflexión, ya que no hay fórmulas mágicas. La “magia” siempre está dentro tuyo, y para llegar a ella, a veces, sólo a veces, hacen falta más que simples claves… hay que arriesgarse y practicarlas.

Recuerda, tu RT, tu “me gusta”, no te llevan a ti más que un segundo, y para mi es una gratificación que dura mucho más que un segundo. Gracias de antemano! En este post concreto, me permite saber si el tema interesa, y qué tema prefiere la mayoría de los hombres que leyeron este artículo. Me ayudas y me dices los temas que te interesan?

 

 

 

 

 

2 comentarios

  1. es tan real lo que decis, y como mujer solo me permito preguntarte como puedo ayudar en este proceso? y aun en el caso de que el hombre se encuentre con su emocionalidad, que pasa si se da cuenta que se equivoco mucho en sus relaciones, pero no puede cortar determinados vinculos?
    gracias por tu explicacion sencilla y a la vez tan profunda de un tema que para mi como mujer es muy importante, creo que los hombres cargan una mochila muy pesada, y las mujeres somos en gran medida responsables de eso.
    seguire leyendote con atencion.
    mis sinceros saludos.

  2. admin

    Gracias Nora por tu comentario. Me devuelves una pregunta muy difícil: cómo ayudar? depende de cada caso…lo importante siempre es tener abierto los canales de comunicación, es decir, hablar de todo, sin reproches, sin miedos, con el convencimiento que es para un mayor bien: el de todos. Siempre existe el miedo que no pueda cortar con determinados vínculos. Hay vínculos que son muy básicos y que no convendría cortar, por ejemplo la familia, pero sí reconducir, cambiar a positivo, darse espacio… esto ayuda mucho. Hay otros vínculos que sí se pueden y es deseable que se corten, pero siempre estamos a favor de la elaboración de esos vínculos, es decir… si entiendes y elaboras el problema, no hace falta cortar, sencillamente el nudo se disuelve. Si no elaboras, por más que cojas el avión y te vayas a vivir a China, los nudos te seguirán, mejor dicho: las personas que creo que son tóxicas para mí no son importantes, lo importante es qué es lo que hago YO para juntarme con personas tóxicas.
    Te recomiendo que leas el post : http://piensaenpositivo.com/patrones-aprendidos/ , son 4 en total, están numerados, lo verás juntitos. Allí explico cómo es que “archivamos” esas conductas tóxicas y que hacen que me junte con personas tóxicas.
    Espero haberte ayudado, pero te recuerdo que Roma no se hizo en 1 día, y que hace falta mucha paciencia para disolver los nudos tóxicos. Anímate y adelante, siempre adelante!

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