“Me lo pido”

Los Reyes están a punto de llegar. Ante esta proximidad, la frase más escuchada en los hogares es la de los niños que dicen, cuando ven la publicidad de juguetes: “me lo pido”. Es bueno ceder ante todas las peticiones de nuestros hijos?. Mi respuesta es no, ya que comprarles todo lo que piden, a la larga les perjudica emocionalmente.

El exceso de regalos perjudica la maduración emocional, ya que entran en un círculo de “cuantos más, mejor” y en un círculo vicioso en donde cada año el número de regalos debe ser mayor. Los padres, en nuestra tarea de educar, debemos decidir qué regalos son positivos para nuestros hijos de acuerdo a sus necesidades, gustos, habilidades y potencial. Posiblemente los regalos no concuerden con sus expectativas, pero debemos de asumir esta posibilidad y estar convencidos que nuestra elección es la correcta. El objetivo es educar su “deseo de tenerlo todo y tenerlo ya”. Si satisfacemos todos sus deseos ya, lo único que estamos haciendo es educar a futuros adultos insatisfechos.

En estos momentos de crisis es necesario, además, educar a sustituir el deseo personal para satisfacer las necesidades primarias de toda la familia. Educar en el bien común. Negociar con ellos, elegir pensando en todos, posiblemente les produzca frustración, pero es positivo educar a convivir con la frustración, ya que es necesaria para la maduración. Si no aprenden a negociar cuando son pequeños, y a renunciar a algunos de sus deseos, cuando sean adultos se sumergirán en rebeldías innecesarias ante la menor dificultad o cuando tengan que tener paciencia para lograr lo que desean.

Otros de los sentimientos que nos planteamos los padres a la hora de comprar los regalos son: 1) Les quiero dar lo que a mi me faltó. 2) Puedo darle todo, por qué no? 3) No quiero que le falte nada, aunque tenga que endeudarme 4) Los padres tenemos la obligación de darles todo 5) No puedo decirle que no a mi hijo!

Este post da para mucho, pero no quiero alargarme. Mi opción? Negociar, de todo lo que piden, es más que suficiente un regalo que ellos elijan, los otros deberías de intentar negociarlos. Ah! también una salida a la montaña, al zoo, al planetario son regalos!!

Me despido con una cita: El signo más cierto de la sabiduría es la serenidad constante. (Michel Eyquem de Montaigne). Educa, no consientas. Educa con serenidad, seguridad y consenso

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