Morir por amor

Morir por amor es una de las primeras frases que se leen en la entrevista de La Contra a Scott Turow, abogado de prestigio y escritor. Cito textualmente:

“Dígame una de sus verdades más profundas…

Que a pesar de los pesares lo que más desean los seres humanos es que les quieran; morimos por ello”.

Más adelante, también habla de las razones por las que actuamos de esa manera:

“¿Por qué retomar la misma historia de Presunto inocente 20 años después?

Para responderme a la pregunta de por qué seguimos cometiendo una y otra vez los mismos errores.

¿Alguna conclusión?

Por un motivo u otro, las personas son incapaces de enfrentarse a lo que tienen que hacer para cambiar”.

Desde este blog intentamos aclarar a menudo estos conceptos. Quizás en lugar de morir por cariño o amor, podríamos usar el término correcto, que es buscar aprobación. Si te pones a pensar, es lo que hacemos desde niños, buscar la aprobación de nuestros mayores. La dificultad radica (y esto puede se un poco complicado de explicar) en que cuando nos vamos haciendo adultos, esa actitud perdura, y seguimos buscando, inconscientemente, la aprobación de nuestros amigos, parejas, jefes, y en general de nuestro entorno. Se torna un problema cuando somos excesivamente complacientes, dependientes y, “lo aguantamos todo”. Desde ahí se generan montones de conductas “adictivas”, de las cuales no nos damos cuenta, pero en definitiva proviene de intentar una y otra vez conseguir la aprobación del “otro”…. y ahí, probablemente, se empiece a crear una “zona cómoda” en donde yo intento complacer, el otro “se aprovecha”, no recibo feedback, por consiguiente me siento frustrado.

La solución? Una de ellas, dicha con las palabras del entrevistado: Por un motivo u otro, las personas son incapaces de enfrentarse a lo que tienen que hacer para cambiar. Cambio es una palabra incómoda para muchos de nosotros, como digo en este blog, salir de la zona cómoda es complicado y a veces paralizante. Cambio vs. parálisis, Cambio vs. sufrimiento, Cambio vs. dependencia, cómo lo llamarías tú?

De hecho, para ser autodependiente sanamente, en paz contigo y con el otro, hace falta enfrentarse a lo que quieres cambiar. Una vez dado el primer paso, todo se hace más fácil y el cambio hace que haya más cambios, y que tu vida empiece a brillar con luz propia. Te animo en esta tarea!

Me despido invitandoos a la conferencia: “Pensamientos y sentimientos que generan el estrés y la crisis: Cómo Evitarlos?” que se celebrará el lunes 29 de noviembre de 19.00 a 20.00 hs (hora local) por Internet, abierta y gratuita a todo el mundo. Lo único que tienes que hacer es enviarme un correo electrónico a : salomon@piensaenpositivo.com, y recibirás, también por correo: el material de la conferencia, un test para evaluar tus “posiciones ante la vida” y el password para que te puedas conectar ese día desde cualquier parte del mundo. Quedan sólo 20 plazas disponibles.

Hasta pronto!!

5 comentarios

  1. A.C.

    Hola Salomón,

    Morir por amor, buen título… pienso que la clave está en que realmente es más fácil complacer al otro que complacerse a uno mismo, dedicar mi atención al otro que dedicármela a mi. El esquema social de hoy en día todavía mantiene el que el dedicarnos a nosotros mismos, cuidarnos, darnos atención, respeto, gratificaciones, todo ello conlleva “egoísmo”, por lo que no nos han enseñado a hacerlo. Si en un momento de mi vida estoy sola, qué hago con mis atenciones, mis buenas acciones y mi buena voluntad para con los demás? dedicármelo a mi? cómo se hace?
    En definitiva, creo que quien muere por amor al otro, no ha aprendido a amarse a él mismo todavía. Quizás haya que desarrollar esto a título de enseñanza, escolar, familiar, o del ámbito que sea que nos rodee.

    Un fuerte abrazo.

  2. DVM

    Estoy muy de acuerdo, con este inteligente abogado.Continuamente buscamos que nos quieran, aunque a veces igual que a un perro maltratado,recibamos una patada.

    Para mi, CAMBIO Vs. DOLOR.

    Atentamente…

  3. JUANKA

    “Morimos por amor” es una afirmación bastante sugerente. Lo mimso pudiéramos decir: vivimos por amor. Por amor se vive y por amor se muere. Nadie crece si no es amado, igual que nadie crece si no es capaz de amar. Es esta una gran verdad.

    Nuestra individualidad solamente puede ser en cuanto sociabilidad. Por tanto, en acuerdo con los comentarios anteriores. Nuestra constante es la afectividad. Y de ella nadie escapamos. Puede entenderse que todos buscamos ser queridos y amados; necesitamos la aprobación de los demás, el que te reconozcan como persona con todas tus posibilidades. Es decir útil en el colectivo en el que te encuentras. Pero lo más importante es primero nuestra propia aprobación. Un autoconcepto equilibrado de sí mismo.

    El sentido de la vida radica precisamente allí: en ser amados y en la posibilidad de amar. Esto permea todos los ámbitos de la compleja existencia humana. “Sólo el amor basta”.

    Saludos..!

    Juanka

  4. S

    Y lo más curioso es que buscando aprobación en los otros normalmente siempre detectamos a la gente que “se va aprovechar” (consciente o inconscientemente) y no a los que realmente te daran un feedback positivo y aumentaran tu autoestima…

    Supongo que siempre la primera aprobación (y la más importante y difícil) tiene que venir de nuestro interior.

    Un abrazo!

  5. Muchísimas Gracias por tu comentario!

    Tienes toda la razón, la aprobación tiene que venir de nuestro interior. Lo otro (buscar aprobación en los demás) siempre nos lleva a acercarnos a gente que nos hará daño, consciente o inconscientemente.
    Un cálido abrazo

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