Pensando con los pies

Había una vez una niña a la que sus maestros (sabios e inteligentes), etiquetaron como hiperactiva.Esto sucedió no hace mucho tiempo, pero en ese entonces la psicología no era bien vista. La madre de la niña, preocupadísima ante tamaña etiqueta que le habían colocado a su niña, buscó y buscó soluciones, pero no encontraba ninguna. Todos los sabios maestros y justos etiquetadores no querían cambiar su verdad, que no admitía cuestionamiento ninguno.
Sin embargo la madre siguió buscando, y buscando hasta que encontró un psicólogo que quiso escuchar a la niña. Conversó con ella 5 minutos y la dejó en su despacho, escuchando música… desde la sala de espera, vigilaba con la madre lo que hacía la niña: bailar!! La niña pensaba, se ilusionaba, actuaba de acuerdo a lo que escuchaba!!
Esa niña se llama Gillian Lynne,y su habilidad la llevó al Royal Ballet; a fundar su compañía y a crear la coreografía de Cats o El fantasma de la ópera con Lloyd Webber.
Y gracias a un enfoque diferente…todos fueron felices y comieron perdices.

Se me ha ocurrido este cuento leyendo la magnífica, sublime, inspiradora entrevista hecha a Sir Ken Robinson en La Contra de hoy. Especialmente para mí, que también soy profesor.

Sir Ken Robinson lidera uno de los nuevos paradigmas en la educación, para sintetizar (y porque estoy emocionado con tanta claridad), termino este post con una de sus frases: “La educación debe enfocarse a que encontremos nuestro elemento: la zona donde convergen nuestras capacidades y deseos con la realidad. Cuando la alcanzas, la música del universo resuena en ti, una sensación a la que todos estamos llamados”.

Estoy completamente seguro de que mis esfuerzos van encaminados SIEMPRE, a que esa música del universo resuene en ti, porque es lo que te mereces.

Espero con afecto vuestros comentarios.

11 comentarios

  1. Gracias Salomón por ésta y tantas enseñanzas.
    Quisiera comentar que tengo la enorme gracia de haber sido “alumna” de Salomón, quién muchas veces me enseñó a sacar esa música interior.
    También cómo en el cuento tuve una maestra que no supo ver mis habilidades y me anuló. Todo ello estaba escondido en algún lugarcito que con unas cuántas sesiones, el apoyo, cariño y voluntad de Salomón pude desempolvar y dar brillo.
    Sé que Salomón hay uno sólo y está en Barcelona pero el que tenga la suerte de estar en esa ciudad o cerca les recomiendo que vivan la experiencia de conocer a alguien Grande de verdad.

    Mil veces Gracias!
    M.I

  2. Muchísimas gracias M., tu reconocimiento me hace sentirme muy bien, pero lo que mejor me sienta y reconforta es haberte visto desprenderte de todas las corazas, crecer y salir adelante, a pesar de todos los que intentaron anularte. Tu piensas con tus manos, y con ellas nos llenas de cosas preciosas. Adelante, M., siempre adelante!!

  3. Ramon

    Yo fui “diagnosticado” como hiperactivo. Me costó mucho salir de todo ello.

  4. Isabel M.

    Gracias, Salomón, ahora mismo me encuentro en un tema parecido con mi hija, y tu post me ha dado fuerzas para seguir luchando por ella.
    Saludos

  5. B.B.

    A mi me fueron echando con tanta etiqueta que me pusieron, al final tiré la toalla.

  6. Cristina.

    Maravilloso. Gracias

  7. Beto

    Hola!

    Yo casi me lo creí, tanto me decían que no llegaría a nada. hasta que un día me dije: llegaré, y ahora hago lo que quiero y soy un estupendo batería de un estupendo grupo!

  8. Jordi

    Yo como casi todos los que conocemos a Salomón, conseguimos dar la razón a sus sabias palabras, de una manera positiva y con mucho amor consigue arroparte cuando más lo necesitas.
    Me encantaría poder leer todo el articulo si me lo envías te lo agradezco.
    un abrazo

  9. Muchas Gracias Jordi!

    No existen las palabras adecuadas para agradecerte tu comentario. Sencillamente, gracias!
    Te envío inmediatamente el artículo.
    Un abrazo

  10. Antonio

    Gracias Salomon por compartir este hermoso e ilustrador cuento.
    Describes a la perfección ese elemento o zona mágica que normalmente no sabemos ver en nosotros mismos ni en los demás.
    gracias de nuevo, Antonio

  11. Mafo

    Gracias Salomon!

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