Patrones Aprendidos III

 

Como os prometí, os hago esta entrega con más datos interesantes de la vida de Ludwig Wittgenstein, que uso como ejemplo de cómo nos afectan los patrones o modelos familiares que aprehendemos en nuestra infancia.

Durante su infancia y adolescencia, Ludwig se vestía de acuerdo a los patrones de la rígida sociedad adinerada de Austria. Desde que renunció a su fortuna decidió vestirse siempre de la misma manera, y nunca cambió su indumentaria.

Nunca tuvo demasiados amigos y muy pocos consiguieron atravesar su coraza. La inteligente mente de Ludwig lo convirtió en un hombre hosco y poco comunicativo. Su aura intelectual causaba tanto respeto y admiración como temor.

Ludwig Wittgenstein murió en Cambridge, en casa de su médico, el 29 de abril de 1951, tras negarse a recibir tratamiento médico contra el cáncer de próstata que sufría. Se encontraba trabajando en un manuscrito que analizaba los supuestos y condiciones de la certeza, publicado de manera póstuma por la heredera de sus trabajos, Elizabeth Anscombe, bajo el título “Sobre la certeza”. Se dice que sus últimas palabras fueron: “Diles que mi vida fue maravillosa”.

Sin ánimo de juzgar ni etiquetar, crees que su vida fue maravillosa, o fue una vida vivida desde la rebeldía a los patrones aprendidos? O quizás, a veces, ser tan inteligente y especial te aleja de tu centro, de tu parte emocional? Qué piensas de esto? Espero tus comentarios.

 

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