Qué es el Coaching? (VI)

Habíamos terminado la 5ª entrega diciendo que este post y los siguientes se iban a ocupar de dar una breve descripción de las herramientas más importantes de Coaching.

Empezaremos por la que yo considero que es la herramienta por excelencia de Coaching y la esencia del mismo: LAS PREGUNTAS PODEROSAS.

El Coach debería tener como habilidad innata la capacidad de realizar preguntas poderosas. Realizarlas correctamente  exige del Coach:

- Reflexión sobre la construcción de la pregunta y de la identificación de lo que se pretende conseguir con ella: Tiene que estar adecuada a las necesidades del Coachee. Debe ser clara y concisa.

- Calibrar si son pertinentes y oportunas: Conviene que sean de elaboración propia, ya que si las sacamos de un libro o previamente pensadas en casa, corren el riesgo de ser inoportunas e intrascendentes para el Coachee.

- Comprobación cuidadosa del impacto que la pregunta ha provocado en el Coachee: Quizás este es el aspecto más importante ya que, aunque la pregunta “mueva” o “desafíe” al Coachee, siempre se busca un efecto positivo, no un efecto intimidatorio o de control de la situación por parte del Coach.

¿Cómo se elaboran las preguntas poderosas?: Las mismas deben de reunir las siguientes cualidades: Ser breves, claras, abiertas, no incluir la palabra “yo” y, lo más difícil: fluir de forma intuitiva con el proceso del Coachee.

Lo que llama más la atención del párrafo anterior, quizás sea: ¿Qué es una pregunta abierta?. Una pregunta abierta  es una pregunta que anima al Coachee a explorar situaciones y experiencias para descubrir las relaciones entre sus pensamientos y sus acciones, llevándolo a un profundo ejercicio de autoconciencia. Generalmente se estudia en Coaching que no debe de utilizarse las preguntas que empiezan con un “¿Por qué?” ya que está comprobado que este tipo de preguntas, en lugar de estimularlo y de favorecer su enfoque hacia el futuro, lo que harán es anclarlo al pasado mediante justificaciones de su comportamiento pasado y/o a contestar de forma cerrada, cortando la comunicación con el Coach (por ejemplo, contestará con un “no lo sé”, “yo soy así”, etc.)

Se aconseja reemplazar las preguntas que empiezan con un “Por qué”  por preguntas que empiecen por un: Qué, Cuándo, Para qué, Quién, Dónde.

Para no hacer muy largo este post y ya que el tema lo requiere, continuaré muy próximamente desarrollando este tema, en la vertiente de: qué procesos favorecen las preguntas poderosas? por qué es imposible hacer un buen Coaching sin preguntas poderosas?

Espero vuestros comentarios y me despido con un hasta pronto!!

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